Colmenar del Arroyo. Un pueblo en verso

 Colmenar del ArroyoColmenar del Arroyo a 55 km de Madrid es un pequeño pueblo donde la poesía se lee y se respira.

 Luis Santos recuperó  la iniciativa del poeta mexicano Armando Alanís y su Acción Poética mediante la que quiso mostrar en las calles los poemas que no encontraban prensa ni editoriales. Su objetivo, que la poesía “deje de ser arma de futuro para convertirse en arma de presente para todos”. Podéis seguir esta iniciativa en FaceBook

 Frases, poemas, canciones, reflexiones que inundan las paredes encaladas para hacerte

sonreír…

 Meditar

Amar

 Una típica plaza de pueblo impregnada de buen rollo

Y otra frase que abre el apetito y las ganas de seguir disfrutando

Hemos llegado al El Mesón de Doña Filo

Dispuestos a dejarnos llevar

 el Mesón de doña FiloEl matrimonio de Julio Reoyo e Inma Redondo regenta este peculiar, pequeño y sorprendente restaurante. Exquisita cocina con  influencia mediterránea y cántabra. Dos mares que se encuentran en la Sierra de Madrid en una carta reducida pero selecta.

Como en la mayoría de las ocasiones fui con mi marido. Juntos disfrutamos de pequeños viajes gastronómicos para los que no hace falta ir muy lejos.

Tartar de salmón con vinagreta y mayonesa de hierbas. Alubias de Anguiano con carpacio de lengua de cerdo ibérico (extraordinario). Mero con col encurtida, cebolla dulce  y mayonesa de soja. Por último, pastela de cordero con espuma de patata.

El mesón de doña FiloVinos blancos de Casa Ermita y Picarana de la bodega Marañones de San Martín de Valdeiglesias. Y con el postre un moscatel Laura de Barbadillo, perfecto para el flan de huevo de corral con helado de cítricos. La tabla de quesos Elvira García de La Adrada.

Sabores de siempre en un menú de temporada, excelente presentación y una amplia carta de vinos para que el disfrute sea completo.

Colmenar del Arroyo, un pueblo en verso

 El Mesón de Doña Filo. Calle de San Juan, 3, 28213 Colmenar del Arroyo, Madrid

Teléfono:918 65 14 71

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Las Pocholas

45086a_acb07f425dc14c2f84475c5f1f966679.jpg_srz_p_218_133_75_22_0.50_1.20_0.00_jpg_srzcambio sala 012Pequeña es su casa, pero grande el corazón.

POCHOLAS-07Es el lema de Yolanda Iglesias, chef y propietaria de Las Pocholas. Un lema que lleva a raja tabla porque corre por sus venas, un lema que sus clientes saben  cierto.

Chef y empresaria, creció entre fogones pero yo creo que nació sabiendo lo que era una cuchara.

Yolanda IglesiasLas croquetas solo se dejan bordar por ella

y ultima hasta el aliño de cualquier ensalada,

siempre con ingredientes frescos y de temporada.

45086a_17979aa7bce253f8856b50af562d3751Y efectivamente, esa cuchara que trajo al nacer debajo del brazo, maneja los guisos y potajes que hacen saltar las lágrimas.

45086a_3adfc830ecf9f1af55da22670af69e02 45086a_8ba8aeb0f7a3b30d801adf871b3703eb  45086a_7966d93a7998750ce3bca1c04e193dd6_002Caza, carnes o pescados sucumben al ver su sonrisa, y hasta el rabo de toro más rebelde se rinde al roce de sus manos.

45086a_8079da932c29cbb1f84067b97c06c9e2Hoy os traigo un trocito de su enorme corazón,

convencida que al conocerla me daréis la razón.

Las Pocholas. C/ Fortuny, 47. Madrid

Sobando sobaos en El Valle del Pas

Visitar el Valle del Pas es saborear Cantabria.

La Cantabria de la montaña, las vacas y  los “praos”

Lugar de monasterios y templos románicos, pero también de cabañas edificadas en piedra por los pastores trashumantes que encontraron aquí su fuente de riqueza. Quienes luego se llamarían Pasiegos llegaron desde tierras burgalesas gracias a los Permisos de Pastos Libres que el Rey Alfonso VIII concedió a sus monteros allá por el año 1206.

Sus “casas vividoras” las utilizaban en primavera y verano, cuando los pastos eran frescos, verdes y perfectos para el ganado. En ellas convivían junto al ganado y almacenaban la paja y el heno.

Con el heno recolectado alimentaban el ganado durante el invierno mientras ellos bajaban a las aldeas que poco a  poco fueron creciendo, hasta convertirse en las tres Villas Pasiegas.

En Selaya tuvo lugar el origen de los Sobaos. A mediados del siglo XX el matrimonio Sáinz se ganaba la vida al puro estilo pasiego. Él cuidaba del ganado mientras su esposa, creativa y buena cocinera, hacía quesadas y unos bizcochos sobados por ella misma.

 Con la iniciativa de una buena empresaria comenzó la comercialización de sus deliciosos “sobaos” por la comarca. En baúles de madera recorría pueblos y mercados hasta agotar la mercancía. Desde entonces no han parado de crecer, los sobaos se han convertido en uno de los productos más típicos de Cantabria y el Valle del Pas en su cuna.

Joselín es una de las marcas más conocidas de sobaos y aunque la elaboración es ahora mecanizada, los ingredientes y el proceso continúan manteniendo la esencia de la artesanía tradicional.

Mª Angeles, hija de los fundadores fue la anfitriona perfecta. Nos invitó a su cabaña, una casa vividora, me encanta el nombre pasiego, para enseñarnos cómo vivían y sobre todo como su madre elaboraba los sobaos que luego tan famosos se hicieron.

Pero antes había que regresar al pasado para fabricar el gorro, tal y como Mª Ángeles y sus hermanas pasaban las tardes.

Si pincháis aquí podéis ver mi Vine haciendo gorros.

Mantequilla casera, harina, azúcar, huevos y leche nos esperaban sobre una gran mesa de madera.

Así fue cómo descubrí el porqué del nombre de ese bizcocho que ha alimentado mis desayunos y meriendas desde la infancia.

El Sobao.

El mejor utensilio, unas manos ágiles y bien limpias para mezclar poco a poco todo los ingredientes.

Y para terminar rellenando los gorros.

Veinte minutos al horno (180º) y a merendar sobaos y otros productos de la tierruca.

Bienvenidos al Valle del Pas

Gracias a Mª Ángeles y sus hermanas que tuvieron la amabilidad y la paciencia de enseñarnos el origen de su tradición familiar, su casa y su ¡receta!

250 gr de mantequilla

250 gr de azúcar

250 gr de harina

4 huevos

1/2 cucharada de miel

1 cucharadita de levadura

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Oporto II. La Ciudad del Arco Iris

 OportoEl arco iris nos fascina por su escondido misterio.

Provoca sonrisas, ocultos deseos y llamadas de atención.

Es inspiración para artistas y poetas.

Mágico como mágicos son los deseos que provoca.

Pero el arco iris puede estar camuflado a nuestro alrededor.

 Escondido entre la ropa, en una cenefa o en una callada flor.

  Oculto tras puertas o ventanas

Lo encontré en cada rincón de Oporto

Una ciudad en la que los colores, pálidos a veces, intensos también, confluyen en armonía para hacernos sonreir.

Oporto, la Ciudad del Arco Iris, la ciudad que te hace sonreir a cada paso.

 Mario Benedetti relacionó la sonrisa con el arco iris.

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