Cata de Anchoas. Santoña

Anchoas de Santoña

Anchoas de Santoña

Una de las tradiciones adoptadas en mis veranos en Santoña es hacer cada año una cata de anchoas. Para ello compramos seis marcas que ya de por sí nos gustan mucho o son de nuestras favoritas, casi todos los años son las mismas, pero esto no significa que ganen siempre las mismas. Esto se debe a que la anchoa de Santoña es un producto muy natural, que se pesca durante la primavera y cuyo proceso de elaboración o “sobao” es a mano. De ahí que pueda haber variaciones de año en año, de costera en costera. Las marcas más renombradas han conseguido su fama por hacer siempre un trabajo equilibrado, meticuloso y muy laborioso, seleccionando además muy bien cada anchoa, cada bocarte.
Para nuestras catas partimos de la base que todas son excelentes, por lo que no solo es difícil la elección, sino que debemos ser muy exigentes en la misma.
La tarea es complicada, pero exquisita, muy divertida y sugerente.
Este año la valoración la hicimos entre 9 personas, todas de la “tierruca” .
Las conserveras elegidas en esta ocasión fueron, Carlanmar, Sanfilippo, Mingo, Angelachu, El Capricho y El Faro del Pescador.
Para que la cata fuera totalmente a ciegas pusimos el nombre de cada conservera escrita debajo del plato correspondiente. Luego numeramos cada plato del 1 al 6.
Nadie sabía a qué plato correspondía cada octavilla, y tampoco, salvo yo, conocían el nombre de las conserveras escogidas.
Fuimos degustando de plato en plato, por orden numérico y analizando cada bocado con criterio y tanta responsabilidad que parecía estuviéramos sobre el escenario de Madrid Fusión. De uno en uno íbamos dando nuestro punto de vista, las características de cada anchoa, consistencia, textura, salazón, “barbas” que así llamamos a las pequeñas espinas que si no están muy bien “sobadas” pueden quedar en los lomos, sabor final y retrogusto.
El tamaño y el color al ser todas excelentes eran muy parecidos entre ellas.
Y esta fue la conclusión, vuelvo a insistir en que se estaban valorando seis grandes entre las grandes.
Y para que la cata sea también ciega para vosotros, os voy a enumerar plato por plato, sin decir la conservera a la que se corresponde.

Plato 1- La encontramos poco salada, demasiado suave, perfecta para iniciar a alguien en el mundo de la anchoa. Solo una persona le encontró barbas. Pero todos estábamos de acuerdo en que la textura y la consistencia eran un 10. El retrogusto también fue calificado como diez.
Plato 2- Más salada que la anterior y por tanto menos suave. No tenían barbas pero la consistencia era más seca y algo dura. Sabrosa
Plato 3- Con muy buen aspecto pero bastante salada y algo seca. Alguien dijo que estaba dura pero que con mantequilla resultaría excelente. La probamos así y mejoró mucho. De hecho no hay nada mejor que un buen bocadillo de anchoas con mantequilla.
Plato 4- Alguien le encontró barbas. Pero en general estábamos de acuerdo en que estaba en su punto perfecto de sal y su textura era también perfecta, tierna y carnosa. El sabor final también resultó excelente para la mayoría.
Plato 5- Con las puntas recortadas presentaba un aspecto muy cuidado. Pero nos resultó saladita. Alguien le encontró alguna barba y nos resultó un punto dura.
Plato 6- De aspecto más fino pero gran sabor y muy buena consistencia y textura. Justo punto de salazón. También alguien protestó por las barbas, pero no fue la tónica general.

Terminada la cata fuimos sumando todas las puntuaciones.

Si os habéis quiedado con la curiosidad de saber quienes fueron las ganadoras desde nuestro modesto entender en esta casera cata de anchoas, os diré solamente las tres ganadoras, que no se correspondieron con las ganadoras del año pasado, aunque muchas se repetían.

Anchoa de Oro 2015 para El Faro del Pescador
Anchoa de Plata 2015 para Mingo
Anchoa de Bronce 2015 para Sanfilippo

¡Excelentes todas!

Si queréis saber más sobre la pesca de la anchoa y su proceso de manipulación y conserva pinchad AQUÍ.

 Santoña

Anuncios